8 de marzo de 2018, día de la Mujer trabajadora. Y te preguntaras porque me uno al paro general de este día siendo hombre. Quizás puedas pensar que es porque quiero coger un día libre, pero debo decirte que no me conoces. Desde que tengo uso de razón he intentado implicarme en el mundo que me ha tocado vivir. Desde delegado de curso en el Colegio, a representante de alumnos en el departamento de Geografía en la Universidad, pasando con mi afiliación en una partido político, llegando a formar parte de equipos de trabajos en el mismo, y culminando con un corto periodo de tiempo como miembro de la Junta de Distrito de mi barrio a mi estado actual voluntario activo de una entidad sin ánimo de lucro, en la que puedo ayudar a los demás. Esto no lo digo para presumir, porque de algunas de estas etapas no me siento orgulloso. Esto lo digo porque siempre creído que el cambio es posible, que un mundo mejor está en nuestras manos si nos ponemos a ello.
Durante muchos años el 8 de marzo, ha sido un día reivindicativo pero simbólico, esto está muy bien para crear conciencia. Pero llega el punto en el que te das cuenta que esto sólo no vale porque a pesar de estar en el año 2018, todo sigue estando igual. Las mujeres cobran menos que los hombres, a pesar que se ha avanzado mucho, tiene que realizar mucho más trabajo que un hombre para ganar lo mismo, y si, no me parece junto. Porque como indica nuestra constitución todos somos iguales sin distinción de sexo, religión y lugar de nacimiento. Y ya estoy cansado de que este día solo sea un día representativo. Como decía Albert Einstein “Si buscas resultados distintos no hagas siempre los mismo”. Llevo muchos años haciendo lo mismo con lo que quiero cambiar y hacer algo diferente, a ver si mis representantes, si esos a los que elegí con mi voto se dan cuenta de que reclamamos un cambio. Pero un cambio real, y no de esos de boquilla.
Si queremos aumentar la natalidad de este país debemos poner los instrumentos adecuados para que las mujeres sienta la seguridad de se puede. Si una mujer está más capacitada para un puesto o igual que un hombre pueda competir en igualdad de condiciones. Que se valore las capacidades no el sexo del candidato, ya que las sociedades avanzadas se consiguen con la integración, con la colaboración y el destierro de los perjuicios que nos han marcado durante tanto tiempo.
Creo que la única forma de demostrar a nuestros representantes que deben tomarse esto en serio, es parando el país, y pacíficamente tomando las calles. Mandado el mensaje que la política real se realiza mirando al ciudadano, y no en discursos vacíos en Congreso y Senado.
Porque soy hijo de una Mujer que trabajó hasta destrozarse físicamente para sacar una familia adelante, porque soy hermano de una mujer que trabaja más de 10 horas al día para sacar a su familia adelante, porque soy pareja de una mujer que trabaja día y noche para sacar nuestra casa adelante y porque soy tio de una preciosa niña que espero que tenga la misma oportunidades que cualquier ciudadano de este país, y no menos por su condición de mujer. POR ESO Y PORQUE QUIERO UN CAMBIO REAL MAÑANA YO PARO Y YO ME MANIFIESTO.

